domingo, 18 de septiembre de 2016

CONOCIENDO A NUESTRA COFUNDADORA (XIII)








                                                                           Capilla del colegio Mare de Déu dels Àngels


PRIMER CAPÍTULO GENERAL (1905)

Tan importante como el gobierno que emana de un capítulo resulta la actitud con que se acogen las nuevas disposiciones. Al ser elegida M. M.ª del Rosario Santacana las religiosas electoras se echan a llorar. Sólo M. M.ª Encarnación entona y sostiene el Te Deum. Ella, en quien tanta confianza tenía el padre Manyanet, no obtiene ningún cargo de responsabilidad. Se la destina al colegio San José (antigua casa de la calle Santa Ana) durante un año, al acabar el cual regresa, por motivos de salud, al colegio Nuestra Señora de los Ángeles. 



Ha vuelto a la vida de silencio y anonimato. Nada consta sobre ella en estos años. Sólo que en 1909 le sorprende la Semana Trágica en esa comunidad; ella está enferma cuando las religiosas deben huir, así que se refugia en una casa vecina. Pasada la revuelta, regresa a la comunidad. Pero deja claro que hay que perdonar a quienes las atacant y si hay que morir por la fe, està dispuesta.
Participó en el capítulo de 1911 pero su nombre ya no tiene relieve. Son sus últimos años y sólo algunas le muestran gratitud y respeto. Ella calla y ora.


UNA MUERTE SANTA

Los años que van de 1911 a 1916 son de servicio callado y oración. Pertenece al consejo local de la comunidad e interviene con prudencia. El 24 de noviembre de 1916 sufre un ataque de apoplejía en misa; sin embargo, se resiste a retirarse sin acabar la celebración. Durante unos días su situación empeora y, finalmente, fallece la madrugada del 27 de noviembre de 1916.
M. Bautista Bertrán, superiora de la casa, notifica la noticia:

El viernes 24, durante la santa misa, se nos puso enferma nuestra bonísima Madre Encarnación, resistió salir del coro hasta haber recibido al amantísimo Jesús en su corazón y terminar la santa misa, después de la cual la subimos a la celda y ya no la hemos oído hablar más, pues se vio atacada de apoplejía, paralizándole todo el lado derecho, miembros y lengua. Vino el médico y nos la dio mortal, ordenando la Extremaunción, que se le administró sin perder tiempo. En este estado y perdiendo por momentos, llegó hasta ayer, 27 a las 4.30 de la mañana que entregó su alma al Señor. Hoy a las 8.30 ha sido enterrada.
Su muerte ha sido la del justo y en esta casa sentimos un dolor mayor que el que se experimenta en la muerte de una hermana: y es muy natural puesto que ha sido nuestra fundadora y Madre, que nos ha recibido en sus brazos a casi todas las que aquí estamos. Dios nuestro Señor se la lleve muy cerquita de sí y le premie tantos trabajos sufridos y hechos por la Congregación de sus amores. Confiamos que desde el cielo trabajará por su florecimiento y prosperidad, pues allí tendrá toda la influencia.
Rueguen por su eterna felicidad y ofrézcanle los sufragios de Regla. Antes del entierro, le hemos cantado una misa de difuntos, siendo celebrante el P. General Luis Tallada y ministros P. Manuel Sirvent y Ramón Colomer. Los dos primeros han presidido el duelo (E.P.D.)” (Carta a la madre Antonia Vidal, Barcelona, 28 noviembre 1916).

Su confesor, el P. Manuel Sirvent, S.F., no pudo comunicarse con ella por haber quedado paralizada. Y afirma: 

"Lo siento por no poder proporcionar a la enferma ningún consuelo espiritual, pero le servirá de mérito para el cielo, ya que la confesé ayer y el estado de gracia no lo perdía nunca" (M. M.ª Pilar Mas, Biografía...).

Su cortejo fúnebre será presidido por el P. Luis Tallada, superior general de los Hijos de la Sagrada Familia. Fue enterrada en el cementerio del Este de Barcelona. 

                              https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/236x/3f/ae/84/3fae845a372852e1960ccdf3aac305ed.jpg

1 comentario:

  1. GRACIAS . AGRADEZCO QUE SE PROPORCIONE TANTOS DATOS DE LA VIDA ESPIRITUAL Y SANTA DE ESTA BELLA MUJER QUE MURIÓ COMO VIVIÓ : LLENA DE AMOR.

    ResponderEliminar