sábado, 16 de enero de 2016

CONOZCAMOS A NUESTRA COFUNDADORA (V)





Primeras responsabilidades como Hija de la Sagrada Familia

Fundadora de la comunidad de Alguaire

Supone una prueba de confianza en ella que, siendo aún novicia, fuera enviada a Alguaire (Lleida). Manyanet comienza a ver en ella la mujer fuerte que, más adelante, emergerá con fuerza para defender su obra. El 26 de diciembre de 1877, acompañadas de Manyanet, la comunidad formada por M. Filomena Fornells, superiora, Hna. Alfonsa Morrós, Hna. Javiera Riera y la novicia Mª Encarnación Colomina, toma posesión de la casa.

En esos momentos ha comenzado ya una fuerte campaña de desprestigio de Manyanet que culminó con la decisión del obispo Caixal, exiliado en Roma, de enviar al Dr. Juan Bautista Grau, canónigo de Tarragona, para que girase una visita al noviciado femenino de Barcelona. La visita se realizó el 7 de septiembre de 1878 por lo que M. Encarnación, novicia aún, no se hallaba presente.
La fundación de Alguaire fue efímera y pronto surgieron problemas con el párroco. Mª Encarnación fue enviada de nuevo a la casa noviciado de San Andrés, adonde llega el 20 de diciembre de 1878.
El 23 de abril de 1879 emite su profesión. Tiene 31 años y, como dice en el acta de su exploración canónica, realizada por el P. Jaime Costa, “querría ya haber profesado mucho antes, pues ese es su constante deseo”[1].


Superiora de San Andrés

Poco después de profesar fallece la superiora de la casa, M. Consejo Flix, y Manyanet  nombra a M. Mª Encarnación superiora para que sea ella el alma de la casa que representa el futuro de su obra femenina, esa que llamará “obra del milagro”. En esos momentos necesita más que nunca una mujer de confianza y temple que pueda defender el carisma y la obra.
No hay duda de que, en el noviciado, M. Encarnación se irá revelando como la persona puesta por Dios para custodiar el carisma que Manyanet entrega al mundo y que ella debe custodiar y acrecentar en aquellas que se forjan como Hijas de la Sagrada Familia.
Durante su superiorato el noviciado vive un momento de esplendor. Cuando el sucesor de Caixal, el obispo Casañas, decide enviar otra visita, girada esta vez a todo el Instituto, la casa de formación de San Andrés se halla formada por ocho profesas, dieciséis novicias y siete postulantes.




[1] ADB, Acta de exploración. Hijas de la Sagrada Familia de Urgell. Ver nota 67 del volumen III, pág. 310.

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