miércoles, 21 de octubre de 2015

VIVA EN EL ESPÍRITU


Cuando la joven Manuela decide ingresar en las religiosas Concepcionistas de Tremp se le pide el certificado de confirmación. Pero por un olvido o descuido, el párroco de Almenar no consignó en el libro sacramental la confirmación que tuvo lugar en su parroquia. No consta ni en la parroquia Arcàngel Sant Miquel de Os de Balaguer ni en la de Almenar que es donde Manuela recibió el sacramento.

Por ello, a petición de Manuela, el párroco de Os, Mn José Fábregas,  inicia un expediente, el 27 de agosto de 1874,  para poder inscribir la confirmación de la Sierva de Dios en el libro parroquial de Os. En la solicitud que dirige al obispo de Lleida dice:
Necesitando la fe de confirmación Manuela Colomina y Agustí, natural y vecina de esta parroquia, la que fue confirmada, con otros feligreses de ésta, en la de Almenar el año 1849 por el Exc[elentísi]mo. e Il[ustrísi]mo. D[octo]r. D[on]. José Domingo Costa y Borrás, de feliz memoria, y no habiéndose encontrado en ésta, ni en aquella parroquia, según así me lo expresa en carta que tengo a la vista, el S[eñ]or. D[on]. Francisco Mateu, Cura Párroco de la misma, lo pongo en conocimiento de V[uestra]. S[eñoría]. para que se sirva disponer lo conveniente; advirtiéndole que algunos feligreses recuerdan bien estar, entre ellos a la Confirmación, la expresada Colomina, acompañada de su S[eñ]or. padre José Colomina, hoy día viviente”.
El 31 de agosto del mismo año le responde el Vicario Capitular del obispado de Lleida
Enterado de su comunicación del 27 corriente en que nos manifiesta hallarse a faltar en los libros sacramentales de la parroquia de Almenar en cuya iglesia fue consignada la partida de confirmación de Manuela Colomina y Agustí, damos a V[sted]. comisión en debida forma para que examinando a personas competentes y probas reciba en nuestro nombre la declaración que, bajo juramento si es posible, hagan acerca de lo que les conste respecto a la recepción del expresado sacramento, donde, cuando y quien se lo administró, y quienes fueron sus padrinos, con todo lo demás que fuere necesario para extender la correspondiente partida
Declararon y juraron recordar la confirmación de Manuela por haber estado en ella D. pedro Palomés, D. José Goixart y . D. Buenaventura Colomina y Corsá, padre de Manuela.
El párroco escribía finalmente el 27 de septiembre de 1874:
En vista de las anteriores declaraciones, y de que son ya varios los feligreses de ésta que habiendo sido confirmados en la citada parroquia de Almenar por el Exc[elentísi]mo. e Il[ustrísi]mo. S[eñ]or. Obispo antes nombrado, en el día mencionado en la primera declaración, han tenido que suplir sus partidas por haberse descuidado su asiento en los libros parroquiales de ésta y aquella parroquias, contándose entre estos las otras dos hermanas religiosas profesas de la predicha Manuela Colomina y Agustí, es mi parecer que no ofrece duda alguna de que el día 22 de octubre de 1849 Manuela Colomina y Agustí recibió el sacramento de la confirmación en la iglesia parroquial de Almenar, por el Exc[elentísi]mo. e Il[ustrísi]mo. S[eñ]or. Obispo D[octo]r. D[on]. José Domingo Costa y Borrás, siendo padrina D[oñ]ª Josefa Bañeres”,
A todo este proceso, pues Manuela necesitaba el certificado, el obispo responde que se asiente en el libro sacramental la confirmación de Manuela y otros, pues en su día se descuidó.
Lo que no sabía Mn Fábregas es que muchos años después las religiosas buscaríamos celosamente una partida inexistente en los libros de Almenar y agradeceríamos su gestión al inscribirla muchos años después en los libros de Os.
Y menos podía figurarse que el don del Espíritu obraría de tal manera en esa joven que dejaría un rastro de santidad incontestable que espera el reconocimiento oficial de la Iglesia.  

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