sábado, 9 de marzo de 2019

9 DE MARZO






9 de marzo es una fecha emblemática para la Congregación. 

En 1877 y tras un largo itinerario vocacional Manuela Colomina entró en el noviciado que las Hijas de la Sagrada Familia tenían en Horta (Barcelona).
Recordemos que anteriormente había entrado en las Concepcionistas de Tremp, donde estaban sus dos hermanas, pero tuvo que salir por motivos de salud. De 1875 a 1877 permaneció en su casa natal, visitó balnearios y se sometió a operaciones. Pero, sobre todo, se dejó guiar por san José Manyanet.

domingo, 3 de febrero de 2019

PEREGRINACIÓN EQUIPOS DIRECTIVOS



Como parte de la formación que reciben los equipos directivos de los colegios de España, los días 1 a 3 de febrero un grupo de los casi cincuenta docentes que hoy asumen responsabilidades en nuestros colegios, realizó una peregrinación a nuestros  ”lugares santos” con el fin de realizar una inmersión “in situ” en el carisma, en nuestra historia y espiritualidad. Con el fin de compartir y crecer como educadores Nazaret.
El día 1 de febrero a las 13h comenzaba la peregrinación en el Colegio “Jesús, Maria i Josep” de Sant Andreu. Risas, abrazos y alegría de reencuentro. Con la amable acogida del P. Taulats y el P. Calvet nos fuimos situando tras dejar las maletas en recepción. Se llegaba de Canarias, Madrid y Catalunya y se llegaba con muchas ganas pese al esfuerzo de dejar familia… ¡Pero crecer vale la pena!

miércoles, 23 de enero de 2019

EL COLLAR. UN ITINERARIO VOCACIONAL


IREMOS DANDO A CONOCER  ALGUNOS OBJETOS SIGNIFICATIVOS QUE PERTENECIERON A NUESTRA COFUNDADORA. 


Cuando la vigilia del día de la Purísima de 1874 inició el noviciado con las Rvdas. MM. Concepcionistas de la Villa de Tremp, la Rvda. M. María Manuela de San Tadeo (en el siglo Manuela Colomina y Agustí), entre sus pocas y sencillas pertenencias, pudo entregar como sencilla dote, entre algunas pertenencias y diferentes bienes agrícolas, este collar de oro que heredó de su madre, que había fallecido años antes y que era un bien familiar.

MAESTRA DE VIDA CONSAGRADA



¿Qué es consagrarse a Dios? Centenares de libros eruditos tratan hoy sobre la vida religiosa. Pero si tuviera que definirlo de manera rápida y sencilla yo diría que consagrada es aquella persona que tiene a Dios en el centro de todos sus afectos. Que vive afectivamente en Dios, por Dios y para Dios.
M. Encarnación afirmó con rotundidad que se sentía llamada a ser toda de Dios “desde la cuna”. Los obstáculos diversos que encontró, muy graves a veces, no consiguieron des-centrarla: su afecto estaba en Dios.
Vamos a ilustrarlo con dos momentos, inundados de afecto, en los que vemos, a través del sencillo gesto que hace, cómo reafirma su consagración al Señor. Y no se trata del gesto “oficial” de una profesión religiosa…veámoslos:

lunes, 24 de diciembre de 2018

LAS NAVIDADES DE M. ENCARNACIÓN




¡Nos ha nacido una niña! Esa frase debía resonar en casa Colomina la Navidad de 1848. Y el nombre que le imponen ya es profético: Manuela, Dios con nosotros.
Que Dios iba con ella lo iba a sentir muchas veces…porque a veces, en su vida, pareció que sólo Dios iba con ella.

LAS NAVIDADES DE SU INFANCIA

En su casa debieron celebrarse alegremente todas las fiestas navideñas. Se conserva una imagen de Jesús Niño que podemos imaginar ornamentada en estas fiestas:
“Esta santa Imagen del Niño Jesús era propiedad de la familia Agustí, la familia materna de la Rvda. Madre Encarnación (Manuela) Colomina y Agustí, S.F., la había heredado su querida madre Doña Rosa, que la llevó en su dote matrimonial y era una buena talla de Ramón Amadeu, el gran imaginero catalán, que había recibido su padre ya en su matrimonio.
         Sus hermanas la llevaron con ellas, como parte de su dote de religiosas, al convento de las MM. Concepcionistas de Tremp (Lleida) donde también ingresaría más tarde la joven Madre Manuela de San Tadeo. Cuando dejó ese convento, pidió a la M. Superiora y a sus hermanas llevarla con ella a la casa familiar de Os de Balaguer a donde volvió, pues “ante ella aprendió a rezar de niña y a honrar a Dios junto a su querida madre, a la que perdí tan pronto... Ya no volví a separarme nunca más de ella y la pude tener conmigo en todos mis destinos sucesivos como Hija de la Sagrada Familia y más tarde de la Santa Casa de Nazareth -incluso a pesar de la M. Massanés que no quería me la llevase conmigo después de dejar el convento tras el Capítulo de Talarn, pues decía que la M. Janer estaba prendada de ella, como el resto de las monjas y no les podía privar del que llamaban “el Minyonet de Talarn”, pero la intervención del P. Manyanet fue decisiva entre mis lágrimas para poder recuperarla...-. La llevé conmigo ya siempre y el Padre me hizo, pues se rompió la campana de vidrio que la contenía, estando ya en la nueva casa de la Sagrera, esta bella capilla de madera tallada con sus santas manos para conservarla mejor” (sic M. Colomina, S.F. al Rvdo. P. Tallada, S.F. en confidencia sacramental y éste sic, tras su muerte, al P. Oromí, S.F. en 1919).
         R.O. a J.V. Diciembre, 1936 - J.V. 1939, Año de la Victoria.
         El P. Oromí, S.F. la consiguió de la M. Santacana, S.F. en 1923 para el proyectado Museo al P. Fundador y M. Cofundadora en Barcelona que él proyectaba. Traída a mi casa de Lauria en mayo de 1936 en el carro de una lechería amiga del Hno. Segismundo Sagalés, S.F.”
Durante una temporada estuvo en el taller de Gaudí

sábado, 22 de diciembre de 2018

MAESTRA DE VIDA CRISTIANA



Vamos a contemplar la figura de madre Encarnación bajo tres aspectos que ella vive de manera entrelazada y simultánea, formando, en cierto modo, las caras de un diamante que todavía hoy nos deslumbra.

MADRE ENCARNACIÓN MAESTRA DE VIDA CRISTIANA.


Aunque podríamos resaltar muchos rasgos vamos a centrarnos en tres que, sin duda, pueden servirnos de modelo pues también  nos son necesarios.

El primero es la primacía de la voluntad de Dios por encima de todo.  
Desde joven Manuela centra su vida en cumplir la voluntad del Señor. Este será su deseo, su motor, su aliento en las dificultades. Ella no se va a preguntar nunca qué es lo que necesita, lo que quiere, lo que le gustaría. Ella se preguntará siempre qué quiere el Señor de ella, qué le gusta, en qué lo puede complacer. Cuando ya, años más tarde, haya encontrado su camino, lo formula en una preciosa frase: quiere vivir “en obsequio de la Sagrada Familia”.
Parece muy fácil decir que la voluntad de Dios es lo primero pero eso supone la capacidad de vivir en abnegación, es decir, haber hecho propia esa virtud cristiana que consiste no tanto en negarse a sí mismo -según indica etimológicamente la palabra - sino en anteponer a todo la voluntad de Dios. Supone por tanto un íntimo conocimiento de Dios y de uno mismo, un abandono y una confianza total en Aquel que todo lo puede.